martes, 28 de septiembre de 2010

EL GATO

Era blanco con los ojos azules. El tenía algunos meses viviendo en el barrio y yo tenía algunas horas que no lo veía dormitar junto a la jardinera del andador que da a la calle.
-Ahí esta un gato muerto, dijo alguien y no fue necesario ir a dar fe del cadáver porque la peste ya me calaba la nariz. De lejos vi un bulto maltrecho pero la nausea me ganó-como a muchos- y de ese modo resultaba imposible que alguien se aventara el boleto de enterrarlo.
El olor es el espíritu de la muerte y, en esta, no tardó mucho para que se expandiera: anduvo pululando toda una mañana, toda una tarde, la noche entera y otro día más. Un hedor agrio se propagó por los jardines, por las aceras, por los porches, por los árboles, por los postes de la luz, por la chueca nomenclatura del andador, por el atrio de la iglesia que esta frente a mi casa, por la piel de los fieles que estaban por entrar a misa.
Era inaguantable, la peste no daba tregua y había que ponerle fin: como alguien le puso al gato. Aunque nadie sabía a cierta las causas reales de su muerte, todo indicaba que había muerto de muerte natural. Eso sin embargo, pasaba a segundo plano, lo que urgía era darle cristiana o islámica sepultura (Esta disyuntiva la tuvimos porque en los estudios que hasta ahora se han hecho sobre los gatos, aun no se sabe con exactitud que religión profesan).
No hubo voluntarios. Las horas transcurrían y la fetidez picante le jugaba a ellas, las horas, una inmunda carrera parejera. A distancia-la más posible- veíamos como la muerte poco a poco iba trazando desfiguros. Aquello era para entonces, si la vista a lo lejos no traiciona- un cuero ahuecado y peludo: una atractiva pista para el descenso festivo de un batallón de moscas inmisericordes y voraces.
Sin duda, esas moscas eran la contracara de nuestra repugnancia. Degustaban los restos con alborozo como nosotros degustaríamos un salmón a la pimienta, una carne pampera, un fettuccini con pollo.
¿Quién para ser hombre-mosca en ese instante y trasladar la carroña a su última morada, donde fuera pero bien lejos? ¿Quien para haber nacido sin olfato, y ahí, en lugar de la nariz, tan solo tuviéramos una tuerca, una flor, una huella cicatrizada de lo que antes fue el asombro frente a cualquier olor extraño?
Pero no éramos y seguíamos ahí haciendo lo de a diario y la peste se metía por las rejas, por las bardas, por las ventanas, por el cerrojo de la puerta, por el espacio que dejaron los últimos ladrones que se llevaron el aire acondicionado.
Ni a donde meterse, acaso nomás confiar en la apuesta segura de que en unas horas-no pocas- la naturaleza haría lo suyo y del gato que fue ya no quedaría nada.
Ustedes disculparán pero eso no se pudo. Habrían de estar en nuestras narices para recibir su comprensión.
Primero se intentó a través del servicio público. Como pudimos llegamos hasta el teléfono y de prisa marcamos el 066. Dos timbrazos y una voz de mujer se oyeron del otro lado del alambre. Presta con cinco patrullas con las sirenas encendidas estaba ya la dama para mandarlas, cuando interrumpió su atropellado Interrogatorio y estimó que, de acuerdo a no se que manual de organización gubernamental y sabe que tratadistas de la administración pública mundial, su fuente de trabajo no era la indicada para venir a recoger los harapos de lo que días antes aun era nuestro fiel compañero se soledades, de conversadas, de lluvias ligeras contempladas desde la amplia ventana que tiene esa terraza.
_No, no señor, aquí no atendemos esas cosas: aquí atendemos reportes de balaceras, de ejecutados, de asaltos bancarios, de suicidios, de violencia intrafamiliar, de casas apedreadas, de robos de carros, de denuncias anónimas sobre narcotienditas, de incendios, de amenazas de secuestros, de estallidos sociales, de todas esas cosas, pero sobre gatos muertos, no.
_ ¿no?
_ ¡No!, marque al 072.
_Pero cree que contesten ahorita? … ¿No harían también puente?
_ No, claro que no…atienden hasta las ocho.
Le di las gracias y colgué de inmediato: el olor lo sentía pegado en mi nariz como un lunar. ..Agarré todo el aire que pude, marqué el 072 y entró una grabadora. Colgué.
El teléfono no iba a pagar las consecuencias de mi asco, así que me alejé de ahí y me fui a un lugar estratégico (el estómago, lo sabemos todos, no se sujeta a ningún contrato).
Me armé de valor, aspiré con fuerza y fui de nuevo a la bocina: 072(las instrucciones dadas por el 066 no podían fallar).
De esa bocina salía una voz parecida a la de Lucerito:
_ Gracias por llamar a línea ciudadana, por el momento no lo podemos atender, si desea hacer una petición deje su nombre completo, así como una dirección y lo más importante: su teléfono, ya que estamos muy interesados en atenderlo y le regresaremos su llamada.
Aguanté tres intentos, culpé al megapuente y corrí a cualquier refugio. Desde ahí, por una rendija, pude ver que llegaba, lo que en ese momento fue para nosotros, un enviado de dios: el carro de la basura.
Ana Gabriela Guevara hubiera sido una tortuga a nuestro lado. En seis segundos ya estábamos suplicándole al chofer que se llevara al Gato. Diríamos que casi fue un hablar a señas, digamos como si lo hiciera Chaplin en su mejor película: con una mano nos tapábamos la nariz y con la otra apuntábamos hacia las sobras que habían dejado las moscas.
El chofer y sus ayudantes miraron en dirección al animal. Lo que quedaba.
_No podemos llevárnoslo, sentenció el chofer. No, no podemos repitieron los otros dos, respirando libremente ese olor sin inmutarse.
_ No la frieguen: échenlo al carro y se lo llevan. La peste esta insoportable (el argumento de que en la colonia había mujeres y niños chiquitos que se podían enfermar lo estábamos guardando para lo último pero el chofer ya no dio oportunidad)
_ No, en serio no podemos, señor, porque vamos a llevar la peste por todo el camino, replicó, quizá olvidándose de su diario lidiar con la basura.
_ Por favor…, ándele, por favor!!
_ No, deberás no podemos, se nos va a apestar todo el carro y la gente nos va a pegar de gritos…mejor llámenle a la perrera….
Casi todo ese día el barrio permaneció encuartelado. La desintegración completa llegaría en cualquier momento. Que las moscas vayan a saciar su hambre a otra parte, carajo.
Se escucha que alguien habla afuera. Una voz conversa con otra voz más gallarda que la mía. Están decididos. De prisa van por dos caguamas pa agarrar valor y amortiguar la peste. Envuelven su cara con hilachas. Semejan dos apicultores o dos mujeres musulmanas, o esos dos cabrones que una vez pisaron por primera vez la luna, ya no se. Apenas si lo veía desde una rendija.
En sus manos parecen llevar todos los aditamentos. Repasan el plan, según puedo escuchar, o ya no se. Apenas si paraba oído desde una rendija.
_Échale, Échale!, arenga uno de ellos, temeroso de que lo subyugue el vomito y abone la tierra con su almuerzo del día. El otro repite algunos espasmos repulsivos.
_ Échale, échale, lo incita con voz alzada, hasta que aquel derrama sobre el pedazo de cuero un extraño carburante: brotó la llamarada y el fuego hizo su parte: convertidos en cenizas, todos los gatos son pardos.
Se ha ido el embrujo del ambiente y ha vuelto la ceremonia: el incienso que es la vida.
No siete, sino una: la vida, nada más la vida.
Era blanco con los ojos azules.
Era.

jueves, 16 de septiembre de 2010

LO DECIAMOS HACE UN AÑO:TE LO DIGO EDUARDO PARA QUE LO ESCUCHES MEMO…

El sufragio emitido el pasado 5 de Julio dejó varias lecturas que si Guillermo Padrés hasta ahorita no ha sabido leerlas, puede tropezar con la misma piedra del descontento generalizado que cosechó Eduardo Bours sobre todo en la última parte de su sexenio y que a la postre le truncó el proyecto político que había planeado a largo plazo.

El ahora gobernador deberá tener muy claro, aunque a estas alturas para algunos pudiera ser una obviedad o una intrascendencia, que si bien le favoreció el convencido voto duro de sus simpatizantes partidistas, un alto porcentaje de sufragantes, aunque parezca un simple juego de palabras, no votaron precisamente a favor de él, sino en contra del cajemense.

Dicho de otro modo: si bien la papeleta fue cruzada sobre el nombre del cananense, en mucho se votó en contra de que el grupo y proyecto Boursista se postergara y no en todos los casos a favor ni con el convencimiento pleno que el candidato blanquiazul era el guía que estaba esperando Sonora para brindar una mejor calidad de vida a sus habitantes y trascender así en la historia como un gran estadista.

Vamos: se votó a partir del hartazgo hacia la prepotencia, el compadrazgo, el cinismo, la soberbia, la oscuridad en la forma de ejercer el poder público y no como la mágica consecuencia del deslumbramiento y la certeza de que el abanderado de la famosa alternancia era el bebedizo para remediar todo nuestros males.

Es mas: ¿Recuerdan el por que se votó mayoritariamente a favor de Vicente Fox y no por Francisco Labastida en el 2000? Ah, pues eso pasó aquí pero en chiquito.

Es ahí donde el partido que asume la gubernatura debe tener cuidado: si paulatinamente se observa que la variación partidista sólo nos deslumbra con espejos pero en el fondo todo sigue igual, sin remedio alguno se nos vendrá a la mente ese término ya trillado si quieren pero no menos cierto, como lo es el gatopardismo, esa paradoja expuesta en la novela El gatopardo, del escritor italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa que se traduce en el apotegma, por decir lo así, de "cambiar algo para que nada cambie”.

“Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie".

"¿Y ahora qué sucederá? ¡Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado".

"…una de esas batallas que se libran para que todo siga como está".

Evitar lo anterior es el reto Padresista. Y es que el 5 de Julio pasado una buena parte de la gente no sólo le cobró la factura demoledoramente hacia Eduardo Bours por su abyecta forma de ejercer el poder durante estos seis años, sino que además también advirtió, al que llevaban al triunfo, de que si repiten estos padrones de conducta, sí no se fumiga en serio la corrupción en las dependencias de gobierno, si no democratiza la forma personal de gobernar, si se persiste en nombrar aquí y allá a sujetos acomodaticios, tan polifuncionales que lo mismo están en un puesto que en otro no por su talento sino por una mera recompensa electorera.

Si no alcanza una verdadera distinción con el que deja el cargo,si continúan los enriquecimientos (in)explicables, si se mantienen los privilegios para unos cuantos, si de su figura se quiere hacer una omnipotencia y se esculpe una idolatría gracias a la sumisión de algunos medios de comunicación, si se prioriza el intereses privado ante el interés público y este no se transparenta, si se sigue tolerando el nepotismo y si sus promesas de campaña que provocaron ilusiones se escurren por el caño del artificio y su palabra empeñada se volatiza en el nebuloso ambiente de la traición, en seis años mas, si no es que antes, habrá de estar como ahora lo estuvo Bours, en el paredón electoral a punto de ser fusilado irremediablemente por el voto ciudadano.

Aún es demasiado temprano para evaluar su desempeño. Pero a la vez, sin embargo, está muy a tiempo para aquilatar la confianza que el resultado en las urnas le otorgó.

Los nombramientos para conformar su gabinete y las designaciones que se han hecho gradualmente, no han adquirido el consenso deseado. La prolongación en el cargo o la cuasi ratificación del titular de la Procuraduría General de Justicia ejemplifica dicho descontento y traen consigo ya algunos comentarios de desilusión.

Y es que para gobernar al estado no es suficiente la aviada y el buen sabor de boca que deja un favorable resultado electoral. Esa de pronto se acaba, termina con la fiesta y enfrente no está más que la cruda realidad.

Si bien nos miraríamos presurosos si a quince días de tomar protesta ya le estuviéramos pidiendo magros logros a Guillermo Padrés, sí cuando menos le haríamos bien en recordarle que ya dejó de ser candidato y que esa sonrisa forzada que nos brinda en cada imagen y en cada flashazo no puede ser para siempre, al menos que sea una irreversible contractura facial.

Y es de aquí pal real se tiene frente a sí, el reto de trastocar la cosa pública y sacudirle todo ese polvo gubernamental que con dureza cuestionó cuando contendía para llegar al cargo que ahora tiene.

La lección que se le dio en las urnas a Eduardo Bours Castelo, insistimos, llevaba copia para Guillermo Padrés Elías. Te lo digo Eduardo para que lo escuches Memo, escribiría la gente ese domingo tan triste para muchos pero tan victorioso para otros.

Pero si eso no se tasa y no se corresponde en los hechos con las expectativas creadas, así del tamaño del triunfo así también será el tamaño de la decepción.

¿Recuerdan el desencanto que trajo la presidencia de Vicente Fox? Ah, pues en un descuido eso puede pasar aquí en Sonora pero en chiquito.

viernes, 10 de septiembre de 2010

DE LA TEORIA LOMBROSIANA A LA DELINCUENCIA ORGANIZADA.

Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com

Si Cesar Lombroso hubiese visto a los ejemplares de la delincuencia organizada actual, sobre todo a los mexicanos, de plano guarda sus bártulos científicos y se dedica a cualquier otra cosa, menos a probar su famosa teoría del criminal nato.

Este médico Veronés, nacido allá por 1835 y famoso, entre otras cosas, por ser quien diera los primeros pasos para lo que después sería la Antropología criminal., estudió en especial a los malhechores de su época, trató con enfermos mentales y elaboró una serie de notas de las que extrajo entre otras cuestiones, las características de distintos tipos de delincuentes, a quienes clasificó de acuerdo con sus caracteres antropológicos y psicológicos.

Después de acuciosos estudios, reconocidos por unos y vituperados por otros, Lombroso al examinar distintos delincuentes, llegó a la conclusión de que el criminal no es un hombre común si no que por sus particulares rasgos morfológicos y psíquicos, constituye a un tipo especial y además tienes estas características a saber: Menor capacidad craneana, mayor diámetro bizigomático ,gran capacidad orbitaria, escaso desarrollo de las partes anteriores y frontales, contrastando con el gran desarrollo facial y maxilar, abultamiento del occipucio, desarrollo de los parietales y temporales y frente hundida, por citar las principales.

Según él, los criminales no sólo nacen como tal, malos desde chiquitos, sino que vienen al mundo con cara de malos (y pata de palo), es decir con ciertos rasgos físicos bien definidos como los mencionados.

Estas ideas, no fueron ignoradas del todo, pero si fueron muy controvertidas. En la actualidad, el galeno también antropólogo y penalista, es un referente cuando ha de hablarse de estos temas sobre todo si se reconoce que es el primer estudio científico realizado al respecto, pero actualmente su teoría no goza de muchos simpatizantes entre sus colegas .

A Lombroso le importó poco o se dejó llevar por la popularidad que adquirió en su tiempo y de modo sostuvo hasta su muerte que los delincuentes llevaban en la cara sus tendencias malhechoras. Bastaba analizar cuidadosamente la forma de la mandíbula, la nariz u otros rasgos fisiognómicos, a fin de llegar a conclusiones irrefutables sobre la propensión a delinquir del sujeto en cuestión, decía el maestro, quizá apanicado por los peculiares sujetos que algún deñisto le facilito como material de estudio para que se encerrara con ellos y se pusiera a probar su famosa teoría.

La verdad uno no quiere ni imaginar-pero no lo imaginamos- el batallón de monadas que seguramente en bola le pusieron a la vista para que la ciencia hiciera lo suyo y llegara a esta concluisión. Por mas denostada que este hoy en día su conclusión, no lo culpamos: creo que a lo mismo hubieramos arribado cualquiera de nosotros si de pronto, vestidos con bata blanca y todo, al igual que él, pedimos algunos ejemplares para estudiar al deliencuente tipo y nos encierran en un cuarto con Mario Marin , Arturo Montiel, Leonel Cota Montaño, Guadalupe Acosta Naranjo,Ulises Ruiz, Manuel Espino, Gerardo Fernandez Noroña, Javier Lozano, Elba Esther Gordillo, Juan Sandoval Iñiguez, o el propio Diaz Ordaz en su momento . Así cualquier le da la razon a Darwin-personaje que influenció de algun modo a Lombroso- y terminamos por decir, como el afamado doctor, que el delincuente nato, en efecto, tiene esas nada enviadiable caracteristicas morfológicas y muchos mas.

Las cuentas no nos salen ni tampco creo que le hubieran salido a don Cesar cuando se aventó este experimento, si hubiera tenido a la mano como objeto de estudio a los celebres personajes de la delincuencia organizada en México.

Aquí el verbo de Lombroso no mata estas caritas. Para nada. Y no quisiera ni pensar a que conclusion hubieran llegado sus estudios si, en un imaginario en el tiempo, lo reencarnamos y en un avion de Mexicana , lo traemos desde Italia y lo becamos por unos meses, para que, con el mismo rigor cientifico de antaño, averigue sobre las particularidades del delincuente nato teniendo como conejillos de indias a los que últimamente a sometido-o a liquidado- el impecable, incorruptible gobierno Mexicano.

De plano guarda sus bártulos científicos y se dedicaría a cualquier otra cosa, menos a probar su famosa teoría del criminal nato.

Y es que uno los ve y lo menos que pensaríamos es que estos señores anduvieran en las cloacas mas hondas de la criminalidad.

Acoto: cuando digo que los veo, no es porque tenga alguna comunicación con ellos, sino que los veo en un letrero anuncia recompensas o en la tele, en ese narcoreality que les ha dado por trasmitir a TV Azteca y Televisa bajo el patrocinio de la Siedo .

Y ahí es donde miro, por ejemplo, al Teo, con esa cara regordeta y angelical que dan ganas de agarrarlo encima.

El chapo, en cambio, parece maestro de obra o ampayer si es que lo ve usted cuando lo sale con esa gorra azul con la visera pa´rriba. Si lo ve (con nostalgia) cuando estaba tras las rejas con ese traje color caqui, parece velador recién despertado.

El Mayo Zambada en esa foto tres cuartos de perfil que yace exhibida en ese anuncio que ofrece 30 millones de pesos a quien lo denuncie, bien pudiera pasar como un cantante de música ranchera.

Nacho Coronel muy bien se pudo haber camuflajeado entre la población universitaria y nadie se hubiera dado cuenta: en esa foto que ahora veo parece maestro de la UAM.

Vicente Carrillo Leyva, hijo de Amado Carrillo, igual: así, pulcro, luciendo un pans no precisamente adquirido en Milano y lentes de moda, tal como nos lo presentador en los días de su detención, pasaría sin sospecha alguna, como un sobresaliente estudiante de algún posgrado a punto de terminar

A Vicente Zambada Niebla, alias El Vicentillo, hijo de Ismael Zambada, lo distingue su sobriedad.: Pantalón de mezclilla, camisa a rayas y saco sport. Si es que alguien osara llamarlo delincuente, sería entonces de los llamados de cuello blanco: amigo del niño verde, Jorge González o militante juvenil del PAN, por ejemplo.

Juan José Esparragoza (a) “El Azul”, en esa foto como si la hubiera tomado para pegarla en una solicitud de empleo, a lo mucho parece operador de Transporte Norte de Sonora o guardia de seguridad o gerente de Coppel. Nunca un hombre con la peligrosidad que nos advierten.

La Barbie-ay la Barbie- a quien le siguen haciendo esa entrevista de semblanza que nos trasmiten por capítulos cada noche, no ha dado muestras de ser dueño de esa saña que le endilgaban sus captores. Era inencontrable, afirmaban. De pronto les dijo adiós en un retén, alguien le metió una zancadilla y ahí lo apañaron con la facilidad que se detiene a un indigente para hacerlo confesar sus fechorías mediante los científicos métodos que suelen usar la autoridad ministerial en México. Ahora no hayan como callarlo, ni prometiéndole que en la cárcel nadie le quitará su atesorada camisa verde. Esta introversión casi juvenil del ex estrella de futbol americano en una preparatoria texana, es muy similar a la ternura que despierta el Teo. Nada que ver con los jóvenes aquellos que le prestaron a Lombroso para su estudio. Ambos- la Barbie y el Teo- bien pudieran ser dos amorosos chóferes en un kinder o en una guardería.

Los que si se vuelan la barda son Los Arellano Félix. La culpa no es de ellos, al contrario, gracias a lo siguiente por buen tiempo nadie los reconocía: la PGR, quien no parece tener muy actualizado su archivo de “los más buscados” es hora que todavía nos sigue mostrando una foto donde están todos juntos, que de perdida ha de tener mas de veinte años de haberse tomado. Cuando nos las presentan, más que suponer que se trata de una legendaria familia de narcotraficantes, uno juraría que está viendo un viejo LP de Los Muecas.

De plano así no se puede. Con esta evolución del prototipo criminal-muy parecida a la transformación del mono en hombre- Cesar Lombroso, si viviera hoy en día en México, al primer intento se va del país o agarra una borrachera o abre una carnicería, o se pone hacer hielitos pa vender o no se pero invariablemente hubieran dado un paso al costado y se olvida para siempre de andar tratando de probar esas chingaderas.

viernes, 3 de septiembre de 2010

CEDH... del atrevimiento al desafío

Miguel Ángel Avilés
avilesdivan@hotmail.com

Aunque tardía, es de aplaudirse el que un presidente de una Comisión Estatal de Derechos Humanos, en este caso el de Sonora, por fin ejerza la facultad que les confiere a estos organismos la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos de formular denuncias y quejas ante las autoridades respectivas.
Seguramente fundando su acto en el apartado B del artículo 102 de esta máxima ley, su titular Raúl Ramírez desempolvó esta potestad que está ahí desde que se reformó este precepto allá en 1992 durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari y, según se anunció a los medios de comunicación, se fue con todo contra el presidente Municipal de Imuris y contra elementos de seguridad pública de los municipios de Hermosillo, Cajeme y Aconchi.
De acuerdo a los hechos que se narran en la recomendación 6/2010, los actos cometidos por el Presidente Municipal de Imuris y su gente contra la señora María Norma Soto Lovio, quien se gana la vida como vendedora ambulante son, sin duda, reprobables.
Puede que la solicitud de desafuero y algunos otros pedimentos que se hizo ante el Congreso no tengan el éxito esperado por razones que en otra entrega detallaremos; no obstante, así se quede esta acción en el intento, ya es un avance. Algo es algo pues la arbitrariedad y la prepotencia que da el poder y que a diario se cometen, deben ser combatidas con acciones como las que puso en práctica el Titular de la CEDH y que debieran retomar otras instancias similares-véase contralorías- que hasta ahora siguen como la puerta de Alcalá.
Claro, el tiempo y los resultados nos dirá si esto era simplemente flor de un día o la cosa va en serio ya que cuando uno se asoma a la página de la propia CEDH, apreciamos que, sin restarle un ápice de importancia a lo que aconteció en ese municipio en marzo pasado en perjuicio de la humilde señora, tal acontecimiento pareciera ser pecata minuta ya que al hacer el recuento del resto de recomendaciones que ahí aparecen son varias las autoridades que tendrían que recibir el mismo trato por este organismo a fin no incurrir en una desproporción o no verse selectivos a la hora de aplicar esta facultad tan benigna.
Y es que tan sólo en 2010, de las 16 recomendaciones que se han emitido hasta ahorita, sin contar las quejas que aun puedan estar en trámite o pueda iniciar la Comisión de manera oficiosa por actos muy similares a los que pasó en Imuris, el Presidente Municipal de Hermosillo, Javier Gándara Magaña, ha recibido 6, debiéndose algunas de ellas a detención arbitraria, abusos de autoridad y/o incumplimiento de un deber legal de parte de agentes policíacos de este municipio.
Por su parte el Procurador Abel Murrieta ha recibido 3, el Secretario Ejecutivo de Seguridad Pública, Ernesto Munrro Palacios ha recibido 2, el Presidente Municipal de Aconchi, José David Figueroa Vindiola 1, el Presidente Municipal de Puerto Peñasco, Alejandro Zepeda Munrro 1, el Presidente Municipal de Cananea, Jesús Reginaldo Moreno Ochoa 1 y la Directora del ISSSTESON, Lic. Teresa Lizarraga 1.
En 2009, mientras tanto, hubo 30 recomendaciones, destacando el Procurador Abel Murrieta y el subsecretario del trabajo Gildardo Monge Escárcega, cada uno con 6.
Es oportuno aclarar que si bien la recomendación se dirige a ellos, no siempre significa que personalmente hubiesen sido los que llevaron a cabo estas violaciones a los derechos humanos.
En el caso de las recomendaciones dirigidas a Abel Murrieta se deben, principalmente, a conductas omitidas o cometidas por servidores públicos a su mando como lo pueden ser elementos de la Policía Estatal Investigadora o Agentes del Ministerio Público.
En el caso del subsecretario del trabajo Gildardo Monge Escárcega, ahí si todas derivan de actos cometidos por el todavía Presidente de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, Jorge Humberto Vera Dórame.
En este último caso, y a propósito de los que ahora emprende Raúl Ramírez, la CEDH ya se mostraba férrea pues en todas las recomendaciones dirigidas a esta autoridad laboral se dice: “Además de las violaciones ya señaladas, debe destacarse, de igual forma, la actuación contumaz del Presidente de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del Estado, Lic. Jorge Humberto Vera Dórame, al dejar de contestar en tiempo y forma, las solicitudes de información formuladas por este Organismo de defensa de derechos humanos, pese a la obligación que les impone la fracción XII del artículo 63 de la Ley de Responsabilidades del Estado y los Municipios, así como los artículos 56 y 58 de la ley 123 que crea la Comisión Estatal de Derechos Humanos”.
Por esa razón, este organismo no solamente se limita a recomendar que se le restituyan los derechos violados a los quejosos en su respectivo expediente, sino que además, recomienda:
“De acuerdo con lo previsto en la Ley de Responsabilidades del Estado y los Municipios sírvase denunciar por escrito ante la Contraloría General del Estado o ante el Órgano de Control Interno que corresponda, los hechos ventilados en este documento a fin de que se inicie el procedimiento de responsabilidad administrativa correspondiente en contra del Lic. Jorge Humberto Vera Dórame, Presidente de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del Estado, y quienes más resulten responsables de los hechos aquí descritos, y en su oportunidad se apliquen las sanciones que en derecho correspondan.”
“En términos de lo dispuesto por los artículos 118 y 119 del Código de Procedimientos Penales para el Estado, en relación con el 727 de la Ley Federal del Trabajo presente denuncia de hechos ante las autoridades de Procuración de Justicia del Estado a fin de que se inicie averiguación previa por los hechos que se indican en este documento, mismo que deberá anexar, por el delito de incumplimiento de un deber legal y los delitos que resulten en contra de los referidos servidores públicos y quien resulte responsable y en su oportunidad se resuelva lo que en derecho corresponda”.

Por Miguel Angel Avilés

avilesdivan@hotmail.com

Sí: justamente lo que ahora está tratando de hacer por mano propia Ramírez Ramírez, tal como debe hacerlo hacerlo cualquier ciudadano y cualquier persona que, en ejercicio de funciones públicas, tenga conocimiento de la probable existencia de un delito, que deba perseguirse de oficio, con independencia de que haya o no una recomendación de por medio.

Pero mientras son presos o son manzanas, el buen Raúl advirtió que continuarán presentando estas demandas, contra quienes no cumplan con las recomendaciones que emite el órgano defensor de los derechos humanos.
Que bueno porque dentro de estas últimas, seguramente se encuentran muy quitadas de la pena, algunas de las autoridades que arriba mencionamos.
A darle, señor Presidente.